Descuentos especiales por tiempo limitado

Maternidad consciente: ¿Por qué y para qué queremos ser madres?

Descubre por qué queremos ser madres y cómo la maternidad consciente puede ayudarnos a tomar decisiones más libres, reflexivas y alineadas con nuestros deseos.

Hace poco me compré el libro Ser sin ser madre de Gloria Labay Rodríguez, el cual os recomiendo encarecidamente seáis madres, no lo seáis, queráis serlo o no. Para mí, es muy importante intentar conocer todas las mentalidades o formas de entender la maternidad, con el fin de poder empatizar con más mujeres.

El hecho es que, leyendo este maravilloso libro, la autora nos hace reflexionar sobre el POR QUÉ queremos ser madres. Al leer esta reflexión una bomba explotó en mi cabeza… Y dirás: ¡Qué exagerada Gemma! A lo mejor la expresión de bomba explotando en mi cabeza no es la adecuada, pero es lo que sentí. Porque, madre mía (nunca mejor dicho), yo JAMÁS me había planteado esa cuestión.

Así que seguí leyendo y efectivamente me vi reflejada en lo que Gloria decía y es que ni nos planteamos el POR QUÉ queremos ser madres, debido a que la sociedad lo espera de nosotras y, por lo tanto, nosotras también. Y, además, esto viene de tiempos remotos.

Estoy muy feliz de ser mamá y no lo cambiaría por nada del mundo. Pero ahora me siento un poco defraudada conmigo misma. No por haber tenido hijos, sino por no haberme planteado esta cuestión antes de tenerlos. Y eso me hace dar cuenta, al mismo tiempo, de la importancia de reflexionar sobre nuestros actos en concreto y sobre TODO en general. De hecho, considero que la reflexión es una forma de rebelión contra la sociedad que nos impone mandatos y creencias.

Además de eso, todo este tema me reafirma en mi convicción de que es muy importante prepararnos para ser madres. La maternidad, como siempre vengo diciendo, es un momento en la vida de las mujeres que nos cambia completamente y de ello no se habla. Una nueva identidad nace en nosotras y nadie nos enseña a cómo encajarla en nuestra retahíla de identidades ya adquiridas. Y esta nueva identidad, casi sin darnos cuenta, va ocupando espacio y conquistando a las demás.

Así que creo que no está de más antes de quedarnos embarazadas o siquiera intentarlo, plantearnos POR y PARA QUÉ queremos convertirnos en madres.

Así al menos, nos sentiremos responsables de la decisión que tomemos. Porque quizá no se trata solo de preguntarnos si queremos ser madres, sino de atrevernos a preguntarnos por qué, para qué y desde dónde nace ese deseo.